A veces, no es fácil explicar de dónde viene la inspiración para crear arte.
La vista, observa el mundo. La mente piensa y elabora una idea. Y es entonces, cuando la creatividad se hace fuerte. Tras esa idea surge el trabajo.
Este es el resultado después de dar un paseo nocturno por una avenida al borde de unos acantilados junto al mar.
Las imágenes obtenidas hablan por sí solas. Son puro "océano, espumas y rocas", con un toque artístico de inspiración.
Confío que os guste tanto como a mí. Así me gusta expresar mi particular visión de las cosas.