
Tras oirse la última campanada,
un nuevo día era recibido,
con todos los honores.
.

En la media noche,
miles de personas,
con las miradas perdidas,
en la inmensidad del cielo,
esperaban el momento.
.

Ese momento especial,
donde todas las magias,
buenas y malas,
empezaban a tener
protagonismo.
.

Brujas, magos,
hechiceros,
y seres mágicos,
preparaban sus rituales,
con suma delicadeza.
.

Todos,
atentos a la señal.
.
Un cohete,
veloz,
brillante,
con estela dorada,
subía,
vertiginoso,
hacia lo alto,
tan arriba,
que casi tocaba las nubes.
.

Luego,
silencio.
.
Y una soberbia explosión,
de color y luz,
estremeció nuestros cuerpos,
y nos arrancó del alma,
un suspiro,
de emoción.
.

Uno tras otro,
incansablemente,
volaban más cohetes,
y más,
y más,
en un espectáculo único.
.

Figuras,
dibujos,
siluetas,
con indescriptible belleza,
se esbozaban,
entre la densa neblina,
de la pólvora quemada.
.

Pero tanta era,
la belleza,
de la noche,
que todos,
hipnotizados,
no apartábamos los ojos,
de aquel cielo,
tan cargado,
del sutil enigma,
de la víspera,
de San Juan.
.

Éste fué,
sin duda,
un buen comienzo,
para la noche.
.

Esa noche,
tan esperada,
tan mágica,
tan única.
.

La Noche,
Más Mágica,
Del Año.
.
Poesía y Fotos: Gonzalo Bautista.Con COPYRIGHT del propio autor.
DERECHOS RESERVADOS.